Sin Título Núm. 42
No me gusta oponer lo natural a lo artificial, me gusta entrelazarlos. Quiero ese suspiro verde donde lo que construyo comienza a confundirse con lo que siempre estuvo. Me gusta imaginarme una escena suspendida entre el olvido y la absorción, donde la fábrica de mis actos ya no produce, pero aún persiste como una reliquia vegetal, tragada por el verde de la esperanza.
